Miseria humana, RELATOS

Sttorybox

sttorybox-principal

Sttorybox es una plataforma para crear y compartir historias, poemas, pensamientos, máximas, “una comunidad literaria en la que autores y lectores interactúan desde el comienzo de cada historia . ¿Te imaginas conocer la opinión de tus fans desde las primeras líneas de tu relato? ¿O que sean ellos los que decidan qué historias continúan? Eso es exactamente lo que te proponemos en Sttorybox”.

Las historias se pueden leer (visitar), votar, comentar y por supuesto, elegir tus favoritas y seguirlas. La experiencia es interactiva y supone un reto el escribir, como es, pues de acuerdo a los likes y puntajes tu nivel de escritor aumenta.

Qué esperas, crea tu cuenta ya y comienza tu carrera literaria.

Enseguida dejo el link a una de las cuentas con contenido un tanto bizarro.

 

http://www.sttorybox.com/users/grand_barrio

11218827_409255072597803_5095190813924288987_n

Estándar
Notas de poesía y versos

LA JIJURRIA

 

oscuridad

Venía molesta la Jijurria, corría apresurada,

Pues ya se le hacía tarde  para que su trabajo realizara

Pero con tantos vehículos que transitaban,

Se cuidaba de no ser quien con ella misma cargara.

 

Estaba uno por morirse, ya se le había pasado su tiempo;

Sin embargo, La Pálida estaba atrapada en el pecero,

Qué dirá el Fulano de este terrible contratiempo,

Ya quiere morir y La Calaca viene a destiempo.

 

Se le queman los huesos a la Tilinga por el infame calor,

Y la gente se aleja de ella, no por ser La Muerte, sino por su hedor;

Ya no la temen ni la respetan, la empujan y la apresuran,

Las redes sociales y los celulares la tienen de mal humor.

 

Qué necedad de desperdiciar la vida en un celular,

La Pepenadora está dispuesta a ayudar,

Pero hay tantos de éstos que no sabe por quién comenzar.

No hay que olvidar que un Fulano ya espera a La Hora de la Verdad.

 

El paciente debe esperar, La Señora de la Guadaña una avenida no puede cruzar,

Ora por los semáforos, ora por los autos,

Pobrecita de ella, tanto ha marchado que ya no tiene zapatos,

Alguien, con su vida, calzado tan caro habrá de pagar.

 

Desesperada por atravesar, camina sin temor de nada,

Pero alguien viene, y lo  mira extrañada…

Llega hasta ella el Fulano, el de la cita macabra,

Vengo por ti – le dice el impaciente – porque si no, no me voy de parranda.

ojo

 

Estándar